Síguenos en: Facebook Twitter Google plus Blogger

Centollas Hay 4 productos

La centolla (maja squinado) es un crustáceo braquiuro y decápodo. Su cuerpo es grueso y con forma redondeada, mas triangular en los machos, tiene en su parte frontal una pareja de fuertes espinas puntiagudas y en los bordes otros 5 pares, sobre el caparazón se desarrollan algunos organismos como algas o esponjas que les permiten camuflarse. Poseen cinco pares de patas de las cuales el primer par está más desarrollado (sobre todo en los machos) para defenderse y capturar alimentos. La centolla no nada sino que se desplaza andando por el fondo. Sin duda alguna la centolla gallega ( y de las rías bajas) es un manjar único y sus propiedades culinarias no son comparables a ninguna de las otras especies de centolla (rías altas, asturiana, francesa) que podemos encontrar en el mercado.

Importante:

En primer lugar, como distinguirlas, esto es verdaderamente difícil para las personas que no estén acostumbradas a verlas, e incluso para los que si lo están, normalmente la centolla gallega de las rías bajas presenta un color mas oscuro que la de las altas y mucho mas que la asturiana y la francesa, teniendo el caparazón muy oscuro llegando casi al negro, el color de las patas suele ser mas rojizo y su tamaño mas grande, también el hecho de que en su parte exterior presente algas, esponjas y otras incrustaciones puede ayudarnos para diferenciarlas, pero estas normas no son aplicables siempre ya que una centolla de fondo (profundidad) pescada en las rías bajas puede ser muy similar a una de las rías altas o cantábrica, presentando un color mas palido y ausencia de algas e incrustaciones. Al igual ocurre cuando transcurre un periodo largo de tiempo en un vivero o cetárea, las algas y esponjas van desapareciendo (ya que se alimenta de ellas a modo de despensa particular) y su aspecto se va asemejando mas a una centolla francesa o atlántica, muchas centollas francesas vienen con incrustaciones en su caparazón (arneiron). Las “espinas” que presentan en su caparazón y las uñas de las patas nos pueden ayudar a distinguirlas, ya que en la gallega suelen ser mas pronunciadas y puntiagudas que en el resto, pero tampoco es un hecho que se cumpla siempre ya que una centolla gallega que hubiese mudado su caparazón hace meses (vieja) suele tener estas espinas y uñas desgastadas, asemejándose a las francesas. Como veis existen muchos factores que influyen en el aspecto de cada ejemplar y que nos pueden llevar a la confusión a la hora de distinguirlas.

En segundo lugar, como saber si esta optima en cuanto a su contenido comestible, en este apartado veremos que aspectos exteriores nos pueden revelar que se trata de un ejemplar de calidad gastronómicamente hablando.
Las centollas “viejas” por norma general son de gran calidad culinaria.
Cuando le damos la vuelta a una centolla en la parte trasera tienen una especie de tapa o apéndice que en los machos es mas triangular, alargado y plano y en las hembras circular, ovalado y cóncavo, pues bien presionando con el pulgar este apéndice, debería de estar rígido, que no se hunda con facilidad, cuanto mas rígido esté mejor calidad tiene la centolla. Ocurre lo mismo con las uñas de las patas, si estas no se doblan con facilidad y presentan un color negro oscuro o están desgastadas, son síntomas de una buena centolla. Otra forma de reconocer una buena centolla es mediante la observación de la cavidad y la “vena” que se encuentran cuando levantamos el apéndice antes mencionado, la vena es una especie de tubo que recorre este apéndice a lo largo, esta vena debe de estar limpia (transparente) con unas tonalidades blancas-amarillentas y normalmente hinchada al igual que la zona que lo rodea, desconfía de una centolla con la “vena” oscura o negra en su totalidad, ya que suele ser síntoma de que esta vacía o a “medio comida”.

En tercer lugar, la época del año, de casi todo el mundo es sabido que los meses que tienen “R” son los mejores para su consumo por su calidad, pero esto no es del todo cierto, ya que va en función de su madurez sexual, y no todos los individuos la alcanzan en los mismos días o meses, lo que si es cierto que en la época de verano (del 1 de junio al 4 de noviembre de 2012) se encuentra en veda, por lo tanto una centolla comprada entre esas fechas solo podrá tener varias procedencias, o no es gallega, o lleva mucho tiempo en un vivero o cetárea, o procede de una practica de pesca ilegal.

En definitiva la aplicación de todas estas variables en cada individuo nos podrá dar una idea de el origen y calidad de la centolla que compramos.

Método de captura:

Mediante el empleo de distintos tipos de red de enmalle, normalmente con trasmallos.

Carrito  

Sin producto

Transporte 0,00 €
Impuestos 0,00 €
Total 0,00 €

Estos precios se entienden IVA incluído

Confirmar

Advertising
Contáctanos